domingo, 12 de septiembre de 2010

Ilusión




Ilusión, ilusión... El otro día me preguntaba cuando fue la última vez que tuve ilusión por empezar un curso.

Hace cuatro o cinco años. Tenía ilusión por estrenar libros, por conocer a los nuevos profes y reencontrame con mis amigos de toda la vida; por volver a jugar en el patio, por volver a pelearme jugando en el patio; por ver cuánto le crecían las tetas a mis compañeras y por ver cuántos pelos me salían en los huevos.

Me ilusionaba siempre al empezar la temporada de baloncesto. Volver a correr, a saltar y a divertirme con la gente que más me hizo crecer, a lo alto y como persona en éstos últimos años.

Este año vuelvo a tener ilusión, y es diferente.
Empiezo el curso estudiando lo que más me gusta; me apetece estudiar economía, historia y latín, pero todavía más conocer a los nuevos profes que me encuentro este curso, pasar los recreos sentado en un banco con los amigos y alucinar con las tetas inmejorables de esa tía (¿A qué clase va?¡A investigar todo el mundo!)

En el baloncesto este año la ilusión se queda corta, la palabra es ambición. Después de el fantástico año que conseguimos terminar el año pasado, este, con el cambio de categoría, volvemos a ser los novatos. Dicen que el cambio de Cadete a Junior es el más duro, pero ya estamos trabajando para conseguir llegar a la meta que se nos ha impuesto desde el principio. El Play-off. Además, he aprendido mucho estos años, y creo que ya no soy un jugador en período de desarrollo. Tengo los conocimientos para hacerlo muy bien en esta categoría, falta ejecutarlo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Fonsi y Pablo


Quedaban dos vueltas para terminar la carrera de Moto2 en el circuito de Indianápolis cuando Fonsi Nieto cayó de la moto. Una caída como cualquier otra, de las que se ven todos los días. Una mala postura mientras se deslizaba por el asfalto americano provocó la fractura de dos huesos del pie y tobillo por seis sitios diferentes. Tuvieron que operarle (no sé el porqué) sin anestesia. Rajarle el tobillo y meter 18 tornillos y varias placas. "Sentía como si me estuvieran quemando el pie." dijo el piloto del equipo Holiday Gym en El Larguero de la Cadena Ser.

Como el dolor era insoportable, los médicos decidieron inyectarle un calmante. Después de la operación, al subir a planta. Fonsi caía casi en los brazos de su primo y jefe Pablo. Fonsi murió durante 40 segundos. "Era como en las películas. Oía voces gritando en inglés y veía una luz al fondo. Cuando desperté, lo primero que vi fue el techo de la habitación. Al mirar a la doctora, ella salió corriendo mientras lloraba. Vi muchos papeles y jeringas encima de la cama. Yo gritaba llamando a mi primo; cuando él llegó llorando, supe lo que había pasado. No sólo él habrá sufrido por mí, también mi tío y mis padres. Somos una familia muy unida. Lo que más me duele es ver a mis mecánicos cogiendo un avión rumbo a Misano, para que mi compañero de equipo corra este fin de semana. Ya estaba cogiendo la forma y había entrado en una dinámica muy buena"

Con los cojones de corbata me quedé después de oír esto. Sacad vuestras propias conclusiones. Sólo espero ver a Fonsi pronto, ojalá sentado en su Moto2 y haciéndolo tan bien como lo estaba haciendo. Pero espero más ver a Pablo, a Ángel y a los padres del piloto de Holyday Gym recuperados del susto.




viernes, 21 de mayo de 2010

Clases particulares con la vida.


Han pasado ya algunos meses desde que empecé el curso, y parece que por fin llega un año productivo de verdad.
Odiado por las comañías y amado más tarde por saber rectificar. Aprendí de esta experiencia que no hay que fiarse de casi nadie, por muy majo que parezca, y que no es necesario odiarse con la gente que no es tu amiga.
También aprendí más tarde, a no amilanarme ante el pe(d)rro más ladrador, a buscar lo que sueño trabajando cuando es necesario y a descubrir que ser yo mismo no es tan malo, y nunca lo fue.
Jugando al baloncesto, este año he aprendido cosas, y muchas decepciones (más de las que me gustaría) me han hecho madurar, y errores pasados no volverán a ocurrir. Me enseñaron que en todo lo que se haga hay que tener mucha mano izquierda, y que pensar que perteneces a un grupo de por vida, "a muerte", no es la postura más sabia. Por tanto, no volveré a sentir como míos los colores que tenga una camiseta o cualquier otro símbolo.
En definitiva, aprendía la vida, y mi única maestra, la misma vida. Incluso pedí clases particulares...

martes, 27 de abril de 2010

Hay días

Hay días en los que puedo coger el sol con las manos sin quemarme,
y días en los que me gustaría arder en el infierno.
Hay días en los que las horas pasan como segundos,
y días que se convierten en años.
Hay días en los que hablar contigo puede ser maravilloso,
y días en los que preguntar la hora acaba en cabreo.
Hay días en los que el anarquismo es el futuro que deseo para todos,
y días en los que ver una habitación desordenada me vuelve loco.

Hay días en los que soy uno más dentro de las corrientes de las calles,
y días en los que camino en contra de mi sombra.
Hay días en los que un documental de historia se convierte en el mejor capítulo de Chicho Terremoto, y días en los que Cien Años de Soledad podría ser Teo va al Zoo.
Hay días en los que quieres que llegue la noche,
y noches que acaban de día.
Hay días frescos, y días templados, y días cálidos.

Hay días que son días,
y días que son vidas,
hay por ahí cada vida...

miércoles, 14 de abril de 2010

Progresando.


La primera vez que me pasa, y creo que no me dejará de ocurrir jamás a partir de ahora. Quiero y tengo más independencia, y eso tiene sus consecuencias, claro..


Ya nada está servido y troceado, listo para ser comido, como antes. Ahora tengo que cocinarlo yo mismo, y si quiero que el resultado sea bueno, tengo que prepararlo con el mayor esmero posible y con el amor que mi madre ponía antes en mis cosas.


Mi padre me ayudaba a construir los castillos de arena en la playa, y yo mismo los pisoteaba una vez terminados. Ahora voy poco a poco, queriendo acabar un castillo de 20 plantas, donde quepa todo y todos, y aún sobre espacio para seguir almacenando cosas o simplemente.. la nada. Un castillo con grandes y fuertes murallas, con un solo puente levadizo, que se abre solamente cuando llegan las personas que de verdad se lo merecen. En mi foso el agua no se filtra entre los granos de arena, y mis actitudes más hostiles atacan sin piedad a todo intruso que intente invadir mi fortaleza con sus bastidas. Molesta tanto cuando sube la marea... Todo se jode de un día para otro. Y toca empezar de nuevo, sin prisa pero sin pausa, poco a poco, hora a hora, hasta volver a empezar la mañana siguiente.

jueves, 8 de abril de 2010

El crítico

Harto de los juicios de los que se creen por encima del otro. De los que van de expertos en un tema y no tienen ni idea de lo que de verdad pasa.

El otro día vi, no me acuerdo bien donde, un tío (muy chulo él, por cierto) que decía, seduciendo a la cámara, que los críticos le sudaban el nabo y que le parecían todos unos gilipollas. Bien dicho.

Aunque quiera dedicarme al mundo de la prensa (prensa de verdad, no la Belén Esteban) estoy completamente de acuerdo con el comentario de este burdo caballero. La crítica nunca es objetiva, ya que no se valora tanto el trabajo, sino la calidad de persona que es el artista, siempre según el crítico, un personajillo que vive de la envidia que tiene de los artistas y autores de éxito.

Por ejemplo, un crítico del ABC no hará su comentario hablando de la falta de vergüenza, humildad y honradez, como Esperanza Aguirre, y sí que insultará y despreciará a la izquierda. Es ley de vida que no caiga bien uno a todo el mundo, pero un crítico no vale ni para limpiarse el culo. Es lo más parecido a un periodista rosa que existe, y se las da de escritor serio y persona digna de admiración y respeto.

martes, 30 de marzo de 2010

Aparentemente guapo o realmente resultón


Él tiene un móvil caro, con el que gasta más dinero en 1 mes que yo en 3 años; viste ropa, que según su precio, tiene que estar tejida con hilos de un material que no he descubierto todavía, aunque se parezca (sólo eso, ¿Eh?) a la ropa que llevo yo.


Tendrá un chalé, varias casas repartidas por la geografía española (e incluso en un país remoto), varios coches, caros y con todo tipo de chuminadas e intentará suplir sus carencias (sean del tipo que sean, yo ahí ya no me meto) haciendo autoregalos.


Yo tengo un móvil más modesto, con el que gasto en 1 mes lo mismo que él en chucherías a lo largo de un día; visto ropa, que según su precio (para él también la calidad), no vale ni para hacer trapos con los que limpiar sus muebles de madera de palmera caribeña, oish..


Tendré un pisito, un coche que no cambiaré hasta que deje de andar, después de muchos años y buscaré la comodidad con mis amigos, viendo un partido mientras nos echamos unas risas o saliendo de marcha por las calles de Madrid.


No sólo hay diferencias entre el tipo de vida que lleva y el que llevo yo. Me explico: Él es aparentemente guapo (sólo aparentemente, no crean que este tipo tiene algo de atractivo), mientras que yo soy realmente resultón (que no perfecto); Él cree ser feliz (o quiere hacer creer), yo soy feliz.


Creo que lo he entendido, hoy, a 30 de Marzo de 2010...


"Menos es más"


RUM RUM HACE MI MOTO, A LAS ESTRELLAS ME VOY CON ELLA...