miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cabrón



Últimamente no tengo la conciencia muy tranquila. No puedo dormir con la dulzura del que no ha hecho nada malo.

Verdaderamente no soy tan cabrón, sólo intento serlo. Algunas putadas a gente por diversión, diatribas en el blog, me río de todo y de todos y finjo que no me afecta nada de lo que me digan. A veces no hago lo que me apetece hacer sólo porque iría contra mi imagen de rebelde y cabrón.

Como nadie puede llamarse a sí mismo buena o mala persona, y tus actos son los que crean las opiniones a los que pueden llamártelo, soy una mala persona. Ser un cabrón puede sonar bien, y aunque mal, puede dejarte dormir, pero ser mala persona no. En realidad son sinónimos, pero darse cuenta de lo segundo es más complicado, y cuando lo consigues lo único que quieres hacer es cambiarlo.

No vale de nada escribir aquí propósitos si luego no se cumplirán. Me he dado cuenta de que no me divierto siendo así, y tampoco divierto a los demás. Sigo buscando mi camino, planteándome de vez en cuando como ahora si soy realmente feliz.

Menos mal que llega el cambio del año, y eso ayuda,
Feliz Navidad.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Profundo asco


Asqueado de donde vivimos. Después de leer esto puede parecer que es por estar cerca del Bernabéu, pero no.

Según la Real Academia Española, asco es la alteración del estómago provocada por la repugnancia que se tiene a algo que incita al vómito.
Llamadme raro, pero tengo asco a la mierda y a los mierdas (persona sin ninguna cualidad o mérito según la misma academia). Por lo tanto, después de quince años en España y entre españoles, me empiezan a entrar náuseas.

Marta Domínguez. Así se llama la mujer de la foto. Campeona del mundo en 3.000 metros obstáculos y campeona de Europa en la misma especialidad. Destaca por su capacidad de sacrificio, simpatía y cercanía.
Abro el Marca y me encuentro con que ha sido detenida esta mañana, en la Operación Galgo contra el dopaje en el Atletismo español. No por consumición, sino por trapicheo, como un camello cualquiera en la ventana de un bajo en la plaza. Me cuesta creer que haya podido estar implicada en algo así, sabiendo que los deportistas están tan controlados y se juegan tanto en este aspecto.

La Guardia Civil. Para quien tampoco les conozca, son unos señores que van de verde y huelen mal. No de olor físico, eso allá cada uno con su desodorante, sino de actitud y aptitud. No saben de nada y en todo quieren estar. Añoran, a juzgar por su vestimenta, un régimen en el que poder impartir justicia de verdad, añoran una patria en la que darlo todo signifique mandar a este o a aquel al calabozo. Que se vayan a tomar por el culo ellos y su patria.

No necesito a unos picoletos que digan "Todo por la patria". Escuché en la radio que mi generación será la primera de la historia en vivir en condiciones inferiores a la de sus padres, y me preocupa que no haya nadie para solucionarlo.

Alguien puede pensar que tendría que estar vomitando en los botellones de puro borracho y no al ver a ciertos personajillos con intenciones nada claras, pero está lloviendo y en el parque hay charcos, hace frío... en fin.

"Es de carne y hueso mi Constitución, y no tengo más Estado que el de ánimo"

lunes, 8 de noviembre de 2010

La envidia es mala, para el que la padece.


Por envidia (de la mala), por rencores, o simplemente por intuición, alguien no te cae bien. Los rencores son malos, pero pueden estar merecidos; Por otra parte, los entendidos de esto dicen que sólo necesitamos 5 segundos para saber si una persona nos va a caer bien o no. Pero la envidia es diferente.

No hablo de ese tipo de envidia en que damos todo de nosotros para mejorar al que lo hace mejor, utilizando el esfuerzo y la valía personal, sino de la envidia mala, la que te jode por dentro cuando la tienes e intentas machacar al envidiado sólo para parecer superior.

Si además esta se junta con una superioridad en la escalera del poder, mucho peor. Supongo que verse en el poder teórico, sin liderazgo alguno dentro del grupo, debe de ser jodido, y que alguien a quien los demás escuchan y hacen caso y al que no puedes reprochar nada porque se esfuerza todos los días un poco más puede despertar el odio del individuo menos inteligente.

No puedes hacer nada, y lo mejor que puedes hacer es eso, nada. No vas a conseguir nada con esto más que seguir volviendo a la gente en tu contra. No tenemos que ganarnos tu confianza, más bien al revés. Tú veras.

Absoluta indiferencia...

lunes, 25 de octubre de 2010

Clases prácticas de política europea.

Escribo esto porque ya no aguanto más. Me prometí pasar de la política pero ella se empeña en perseguirme; a ver si después de colgar esto se calma un poco.

Todos los ciudadanos europeos tienen derecho a la libre circulación, o eso tengo entendido. Si eres español, puedes ir a Francia sólo con el DNI español y viceversa; sin ningún tipo de problema mas que el que la característica envidia y mala educación de los franceses pueda ocasionar en tu estado de ánimo.
Sarkozy, un hombrecillo bajito, más bien feo y poco inteligente con aspiraciones a dirigente apuesto y acertado, carácter muy típico del país vecino, no trata a todos los ciudadanos europeos igual. Para este individuo un alemán en su gran país, puntero en todos los aspectos, no tiene el mismo nivel que un ciudadano rumano, y si para colmo es gitano, es poco más que un esclavo.
Creo firmemente que no hay menos alemanes, portugueses o ingleses que vivan de forma ilegal en Francia que rumanos gitanos, y todavía más que delincan menos.
Después de observar la ideología y los principios morales de el sistema político práctico en Europa, que además se atreve a vetar a una dirigente que lo critica, sólo se me ocurren palabras de insulto a estos politicuchos, nuestro representante incluido.

Nos centramos ya en España, llegando a la oposición del Gobierno. Al escuchar un discurso de Mariano Rajoy, o de cualquier hombrecillo o mujercilla venido a más, el 90 por ciento de lo que dicen son descalificaciones y el otro 10, palabras para dar sentido a lo que ha escrito. "El problema no es de los marineros, es con el capitán" decía hace unos días el líder del PP.
Cuando le preguntaron lo que él haría si estuviera al frente de un equipo de gobierno (que no ha tenido en 6 años, aunque lo intentó de todas las maneras), se calló y dio por terminada la rueda de prensa populista con con los 4 fascistas que le apoyan.
Vergüenza me da la situación política de mi país, donde la oposición hace críticas poco constructivas y populistas, y donde el Gobierno responde, en vez de ser lo que es y hacer lo que tiene que hacer, y se rebaja a la altura de los que necesitan esto para hacerse notar.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ilusión




Ilusión, ilusión... El otro día me preguntaba cuando fue la última vez que tuve ilusión por empezar un curso.

Hace cuatro o cinco años. Tenía ilusión por estrenar libros, por conocer a los nuevos profes y reencontrame con mis amigos de toda la vida; por volver a jugar en el patio, por volver a pelearme jugando en el patio; por ver cuánto le crecían las tetas a mis compañeras y por ver cuántos pelos me salían en los huevos.

Me ilusionaba siempre al empezar la temporada de baloncesto. Volver a correr, a saltar y a divertirme con la gente que más me hizo crecer, a lo alto y como persona en éstos últimos años.

Este año vuelvo a tener ilusión, y es diferente.
Empiezo el curso estudiando lo que más me gusta; me apetece estudiar economía, historia y latín, pero todavía más conocer a los nuevos profes que me encuentro este curso, pasar los recreos sentado en un banco con los amigos y alucinar con las tetas inmejorables de esa tía (¿A qué clase va?¡A investigar todo el mundo!)

En el baloncesto este año la ilusión se queda corta, la palabra es ambición. Después de el fantástico año que conseguimos terminar el año pasado, este, con el cambio de categoría, volvemos a ser los novatos. Dicen que el cambio de Cadete a Junior es el más duro, pero ya estamos trabajando para conseguir llegar a la meta que se nos ha impuesto desde el principio. El Play-off. Además, he aprendido mucho estos años, y creo que ya no soy un jugador en período de desarrollo. Tengo los conocimientos para hacerlo muy bien en esta categoría, falta ejecutarlo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Fonsi y Pablo


Quedaban dos vueltas para terminar la carrera de Moto2 en el circuito de Indianápolis cuando Fonsi Nieto cayó de la moto. Una caída como cualquier otra, de las que se ven todos los días. Una mala postura mientras se deslizaba por el asfalto americano provocó la fractura de dos huesos del pie y tobillo por seis sitios diferentes. Tuvieron que operarle (no sé el porqué) sin anestesia. Rajarle el tobillo y meter 18 tornillos y varias placas. "Sentía como si me estuvieran quemando el pie." dijo el piloto del equipo Holiday Gym en El Larguero de la Cadena Ser.

Como el dolor era insoportable, los médicos decidieron inyectarle un calmante. Después de la operación, al subir a planta. Fonsi caía casi en los brazos de su primo y jefe Pablo. Fonsi murió durante 40 segundos. "Era como en las películas. Oía voces gritando en inglés y veía una luz al fondo. Cuando desperté, lo primero que vi fue el techo de la habitación. Al mirar a la doctora, ella salió corriendo mientras lloraba. Vi muchos papeles y jeringas encima de la cama. Yo gritaba llamando a mi primo; cuando él llegó llorando, supe lo que había pasado. No sólo él habrá sufrido por mí, también mi tío y mis padres. Somos una familia muy unida. Lo que más me duele es ver a mis mecánicos cogiendo un avión rumbo a Misano, para que mi compañero de equipo corra este fin de semana. Ya estaba cogiendo la forma y había entrado en una dinámica muy buena"

Con los cojones de corbata me quedé después de oír esto. Sacad vuestras propias conclusiones. Sólo espero ver a Fonsi pronto, ojalá sentado en su Moto2 y haciéndolo tan bien como lo estaba haciendo. Pero espero más ver a Pablo, a Ángel y a los padres del piloto de Holyday Gym recuperados del susto.




viernes, 21 de mayo de 2010

Clases particulares con la vida.


Han pasado ya algunos meses desde que empecé el curso, y parece que por fin llega un año productivo de verdad.
Odiado por las comañías y amado más tarde por saber rectificar. Aprendí de esta experiencia que no hay que fiarse de casi nadie, por muy majo que parezca, y que no es necesario odiarse con la gente que no es tu amiga.
También aprendí más tarde, a no amilanarme ante el pe(d)rro más ladrador, a buscar lo que sueño trabajando cuando es necesario y a descubrir que ser yo mismo no es tan malo, y nunca lo fue.
Jugando al baloncesto, este año he aprendido cosas, y muchas decepciones (más de las que me gustaría) me han hecho madurar, y errores pasados no volverán a ocurrir. Me enseñaron que en todo lo que se haga hay que tener mucha mano izquierda, y que pensar que perteneces a un grupo de por vida, "a muerte", no es la postura más sabia. Por tanto, no volveré a sentir como míos los colores que tenga una camiseta o cualquier otro símbolo.
En definitiva, aprendía la vida, y mi única maestra, la misma vida. Incluso pedí clases particulares...